A
ella mis mejores escritos, mi pocas sonrisas, y mi escaso amor, a ella toda mi
existencia ya suya, a ella una nave para surcar juntos los anillos de Saturno,
y ahí recordarle cuanto la amo, y tomar su mano entre la mía tan fuerte que
solo un frío adiós suyo pudiese separarnos, también le regalaría un saltador
atlantiano para llegar a Marte, y junto a Fobos y Deimos con un beso
interminable recordarle que mis labios son solo suyos, luego saltar hasta
Pluton y dentro de su fría obscuridad recordarla, descubrirla, conocerla, y
encontrarla, para así poder llegar hasta Neptuno y hundirnos en su atmosfera
para salir en una sola existencia, que se va con toda la mierda y nos deja
simplemente como dos inexistentes románticos enamorados. A ella le regalo mi
mañana, tan incierto como su mente, tan poco prometedor como sus miradas
tristes, pero que junto a ella podría ser tan fuerte como sus labios, labios
que vieron nacer esta relación entre una inexistente romántica y un idealista
inexistente que por siempre estará abrasado a su recuerdo. Para intentar
concluir a ella le regalo mi inexistente existencia, mis deseos de vivir junto
a su silueta de paz y tranquilidad, y también le regalo los sueños de un
idealista inexistente enamorado. Recuerda que quiero hacerte… la persona mas
feliz de este putrefacto planeta, y poder llevarte a mi fantástico mundo de
inexistencia donde todo lo inexistente nunca concluye, y todos los días la luna
estará a tu pedir para tu placer, y siempre a tu disposición, al igual que tu
inexistente servidor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario